domingo, 23 de noviembre de 2008

Hermoso fin de semana

El sábado en la mañana, estaba ociosamente revisando un periódico del miércoles (?), cuando un anuncio captó mi atención: Ese día era la feria del libro! El lugar: Parque de las américas... um, dónde está eso?

Mi madre tenía que ir a Impulse, así que ofreció darme el aventón. Me dijo que en una hora aproximadamente acabaría y podría pasar por mí, pero yo pensé que una hora no me bastaría para comprar.

Qué ingenuo fui...

En media hora había gastado $185! El botín fue el siguiente:



El perseguidor y otros relatos, de Julio Cortázar ($25)
El vampiro de la colonia Roma, de Luis Zapata ($40)
La noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska ($40)
Médico interno, de Robin Cook ($20)
Dos libros de selecciones, con las siguientes novelas ($10 c/u)
-El casco verde, de Jon Cleary
-Horas de angustia, de Joseph Hayes
-Lobo, de MacKinlay Kantor
-Rumbo al oeste, de A. B. Guthrie Jr.
-Mi abuelo y yo, de Hamilton Maule
-La ciudad que no quizo morir, de Richard Collier
-Hospital general, de Frank Slaughter
-Noche diabólica, de Charlotte Armstrong
-Las fieras cebadas de Kumaon, de Jim Corbett
Noticias desde el Imperio, de Fernando del Paso


Y esas son mis nuevas adquisiciones, todas en muy buen estado. Los libros usados son mágicos, tienen toda una vida aparte.

Hoy domingo tuve que levantarme a las 6 de la mañana y cruzar Mérida para otro suceso: el sorteo anual de conscriptos. Ese lindo sorteo donde el color de una bolita decide si sufrirás un año o no.

Es algo realmente desesperante, porque te hacen ir a las 7:30, y cuando llegas sólo ves colas, colas, y colas sin ningún orden verdadero! Te formas donde Dios te diga a ver si esa es la fila, y media hora después, todas las colas se deshacen para hacerse un tumulto frente a la puerta.

Ahí esperas media hora a que entren toooodos (y se llena el Poliforum). Después de lo que esperaste, honores a la bandera... presentación de los que vigilan... palabras del alcalde... pasar las bolas a la tómbola... todo eso te lleva a la desesperación total! Y a eso súmenle que desde que llegué tenía ganas de usar el baño...

Ya que empiezan el sorteo: Bola negra... bola blanca... bola blanca... bola negra... y entonces se atora la tómbola! Gritos, chiflidos y empiezan a hacer la ola!

Y la ola

Y la ola

Y la ola

Después de unas diez vueltas de la pinche ola, la mera mera nos regaña y shalala. Sigue el sorteo con normalidad (ya sin atorarse). Minuto a minuto disminuyen las blancas. Lo malo es que segundo a segundo lo hacen las negras, haciéndote creer que de pronto sólo quedarán bolas blancas dentro!!!

Y a las 10 con algo de la mañana, el señor dice mi nombre... y el niño cantor anuncia: "Bola negra". Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!! Felicidad, no sufriría un año.

Estaba tan feliz que decidí caminar a ver hasta donde llegaba. Caminé, y caminé, y caminé hasta que decidí que me dolían las piernas y que lo mejor era tomar un camión (ya que estaba a 10 cuadras del centro).

En el centro esperé a mi familia para quedarme con ellos sólo media hora por que la rodilla me estaba doliendo terriblemente. Bueno, no podía ser perfecto mi fin de semana.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Anoto la idea porque desde que llegué a México percibñi lo caros que están los libros, 300 pesos por un libro de 300 páginas? me quede impresionado.

Iré a las Ferias del Libro :D gracias


Por cierto, ojalá en éste país y en el mio se leyera mas, es una riqueza cultural que se esta desaprovechando y como dijo aquel sabio "leer cura la ignorancia"

 
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