Quizá durante los días que transcurrieron entre la entra anterior y esta, ustedes primero sintieron esa emoción de la curiosidad: "¿acaso el paquete vendría de Sonora?" Pero poco a poco llegaría la incredulidad: "no, no tiene ningún sentido". Y luego, la seguridad: "es absolutamente imposible que el paquete llegue de Sonora!" Y lo sé porque así me sentí yo exactamente.
Verán: apenas vi el anuncio tomé mis llaves y me dirigí a la oficina de correos. Intenté permanecer calmado, pero mientras más me acercaba más aprisa iban mis pasos, y eso junto a la canción correcta me hicieron llegar con el corazón desbocado... Y encontrarme con que un señor que se estaba peleando con la recepcionista me retrasaba de mi paquete.
Mientras eso pasaba, yo escudriñé con los ojos toda la oficina en la búsqueda de un posible paquete. De pronto mi corazón dio un vuelco: ¡una pequeña cajita de Sonora! Entorné mis miopes ojos y salí de la fantasía; el paquete venía de Cananea, Sonora, y ni ChicoSonora es minero ni yo me llamo Victor Hugo, así que el paquete no era para mí. Hablé con la recepcionista y dijo que el cartero aún lo tenía con él, que mejor viniera mañana.
Poco a poco se me fue pasando el ansia, y ya estaba seguro de que no sería algo suyo... Pero aún así, albergaba esa mínima esperanza hasta el siguiente día, que por fin llegué a la oficina. Y, ahí estaba, mi paquete.
Traído desde Indianápolis.
Ay! Cómo pude ser tan torpe! Había encargado algo por internet hacía mes y medio y que había olvidado por completo. Un pequeño accesorio que pedí originalmente para la fiesta de graduación, pero que llegó justo a tiempo, para ahora sí poder decir que estaba listo para defender mi tesis. Antes de pasar a eso, permítanme mostrarles lo que llegó.
Entonces llegó el 11 de noviembre. Según yo ese día me iba a dedicar a relajarme, pero en lugar de eso estuve repasando toda la mañana y, llegada la hora, tenía el estrés por los cielos. Literal, estaba de mírame pero no me toques, al grado que le tuve que advertir a mis amigos que al verme se limitaran a decirme "hola" si no querían arriesgarse a una mordida. Y así, llegó el momento.
"Buenas tardes, gracias a todos los aquí presentes: amigos, familia, y al honorable Sínodo. Antes de comenzar permítanme recordarles que la puerta se mantendrá cerrada hasta el término de la sesión de preguntas y que por favor apaguen su celular o manténganlo en vibración."
La exposición se me fue rapidísimo, al grado que cuando llegué a las conclusiones pensé que algo había olvidado (más tarde me dijeron que tardé 45 minutos). En general todo transcurrió bien, excepto que a cada rato el proyector se me apagaba; esto al principio me generó pánico pero ya después le agarré la onda y proseguía la explicación mientras lo prendía de nuevo.
Aún así, dar una exposición es muy fácil. Lo difícil venía ahora, con la sesión de preguntas.
Pregunta 1: Termodinámicamente, ¿cuál es la diferencia entre un hidrocoloide y una solución?
Yo: Ehr... Siguiente pregunta.
Pregunta 2: En tu trabajo no mencionas nada de estadísticas porque blablablabla
Yo: o.o
Pregunta2: Pero bueno, ya estás acá así que dejémoslo así.
Pregunta 3: ¿Cuál fue el criterio que elegiste para seleccionar las semillas?
Yo: Bueno, pues... Se elegieron semillas que presentaran gomas... O sea, gomas de esta característica... O sea... La verdad lo eligió el doctor.
Pregunta 3: Me refería a cómo elegiste las semillas para procesar...
Yo: Ah, pues... Las que se veían bonitas.
Pregunta 4: ¿Y esos dos valores en base a qué los elegiste?
Yo: ...
Pregunta 4: Los eligió el doctor, ¿verdad?
Pregunta 4: Los eligió el doctor, ¿verdad?
Pregunta 5: Oye, ¿pero no está reportado que esa semilla tira el cabello?
Yo (emocionado): De hecho sí pero *accidentalmente saca su peine del saco y lo ondea en el aire* esto no lo tenían que ver. Ok, lo voy a poner acá y fingiré que nadie lo ve.
Pregunta 6: Finalmente, ¿qué fue lo que te dejó hacer todo este trabajo?
Yo: Ojeras.
Bueno, no fue tan así. Realmente me fue bastante bien (excepto con las preguntas que no entendí bien), y cuando salí lo hice con la idea de que había aprobado. Ya fuera, mis invitados me dijeron que me había ido bastante bien, que mostré bastante seguridad y que el moñito era la bomba. Y es que, sí, lo era.
Ahora sí, el momento de la verdad: cuando el Sínodo terminó de deliberar nos hicieron entrar de nuevo al salón, y el Secretario Académico leyó el acta.
"Se informa que el estudiante Saline fue evaluado tras responder el interrogatorio sobre su proyecto de tesis, obteniendo como calificación APROBADO POR UNANIMIDAD..."
Uno no puede evitar sonreir en ese momento. Veía a mis invitados igual felices, e incluso una de mis amigas estaba apunto de llorar... Al final, me tomaron la protesta, yo protesté, y el secretario solo dijo "Felicidades, Químico".
Totalmente: 5 años después, por fin había ganado el derecho de ser llamado Químico. Y se siente muy bien.
Obvio lo que siguió fue la sesión de fotos, recoger mis cosas, mas fotos, me obligaron a salir, mis amigos me hicieron un arco de luces de bengala para salir, más foto, comida, más fotos... Definitivamente, había sido una tarde maravillosa.
Lo del arco de luces de bengala es verdad.
Pero... Quedaba una pequeña espinita, un punto negro en toda esa felicidad. No una molestia, si no una incomodidad, o más bien tres. Las tres personas importantes. Tres personas muy especiales. Tres
personas por quienes sentí lo mismo. Tres personas por quienes, de una u
otra forma, el asunto no había tenido un final adecuado; al menos no
para mí. Tenía que dar la noticia, así que hice lo que toda persona emocionalmente inestable haría: le mandé un mensaje a ChicoSonora, le pregunté a R si podría devolverme mis libros, y le dije a Ro que salieramos a comer.
Esperen. No les he hablado de Ro. ¡Vamos, si ni siquiera les conté de C+, o de por qué me fui a Guanajuato! Oh, vaya. Bueno, no pueden saber el desenlace sin antes conocer el desarrollo de la trama, así que tendremos que remontarnos unos meses atrás: específicamente a Enero, justo después de que ChicoSonora terminó conmigo...

3 comentarios:
ehh,pues felicidades por lo de tu examen y bueno esta chulo el moñito pero a laproxima no juegues con los sentimientos de tus lectores,snif jaja
Pues muchas felicidades!
Acabo de encontrar tu blog y ya me volvi seguidor!
En este post te noté más feliz que el anterior, es un gran logro una gran meta, muchas felicidades, aunque comentando algo del post anterior, porqué temrinaste una carrera que no te gusta?? yo estuve en una carrera que no me gustaba y me cambié, es muy feo estudiar algo que no quieres, te comprendo muy bien, pero al final es un logro, algo que no muchos pueden decir, así que siéntete orgulloso y disfruta tu momento, es tuyo y de nadie más.
Ya quiero leer más del chico sonora. :)
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