sábado, 8 de febrero de 2014

Quédate luna



Detengámonos un momento para analizar mi historial de amistades gays.

Saline, solitario por experiencia, tuvo unos cuantos amigos durante su infancia y pubertad; amigos que con el paso de los años fueron desvaneciéndose. Fue hasta la prepa donde formo sus primeras amistades verdadoras: 5 mujeres con quienes hasta la fecha me mantengo en contacto.

En el intermedio preparatoria-universidad conocí a R, mi primer novio real (hubo uno antes pero no cuenta), que básicamente fue la primera persona gay no virtual que conocí. Literal, fue mi primera relación homosexual.

Llegando a mi escuela me encontré con una gran cantidad de población homosexual; sin embargo, de alguna forma volví a juntarme con puras mujeres. Las amo, son las mejores, pero aún hacía falta un contacto homosexual, alguien con quien tener esas cosas en común.

Si revisan los inicios del blog se darán cuenta de que cuando empezaron los primeros problemas con R (situación que continuaría hasta el desenlace hace ya dos años) conocí a un chavo gay de la escuela, con quien me encapriché bastante. R nunca se enteró, pero la sola amistad trajo muchos problemas –ahora entiendo que actué mal-. Después me di cuenta de que no iba a pasar nada, principalmente porque yo no le gustaba, y pues abandoné ese crush intenso y se volvió mi mejor amigo.

También conocí a otro chico con el que tuve un crush muy pequeño, pero luego me di cuenta de que era una persona irritante y que es como mil veces más pasiva que yo. A veces me estresa y no puedo ni verlo, otras veces sí quiero hablar con él, así que se volvió mi frienemy; tipo “te quiero, pero por qué no me dejas en paz”

Luego hubo un momento en que ellos intentaron tener algo que no se dio; el segundo tuvo un novio que lo dejó y el primero tuvo su primer novio. Fue con este novio con quien vi al otro.

Sé que ustedes pensarán “y qué más da que hayan estado juntos? Que tenga novio no impide que tenga otros amigos” y tienen toda la razón. Pero yo sabía que mi amigo y su novio habían tenido algunos roces, y que no le agradaba mucho que se llevara con esta persona. Por eso la situación me olió sospechoso.

Mi primer impulso fue ir corriendo y decirle a mi amigo, pero pues… Yo me llevaba con el otro implicado. No podía andar soltando la lengua sin conocer bien la situación; aparte yo lo conocía y sabía que él no haría nada así, ¿verdad? ¿verdad?

Llegó el día del intercambio de regalos. Todo fue alegría y diversión; a mí me tocó un regalo genial, comimos rico y tuvimos oportunidad de bondear como la familia que somos. Sin embargo yo tenía una misión, y en cuanto tuve la oportunidad de quedarme solo con mi frienemy le dije “Oye, ¿qué fue lo que vi anoche?”

Le di una larga explicación en la que le decía que yo confío en él, que sé que no haría ese tipo de tonterías pero que quería estar seguro de que no haría nada malo, nada que dañe a mi mejor amigo y que por favor tuviera cuidado con lo que hacía. Su respuesta me dejó pasmado, y se puede resumir como “No son tus asuntos y no te metas porque vas a acabar mal.”

Por si fuera poco, al llegar a casa y ver Facebook había puesto un estado que decía “veo la tormenta que se acerca y me vale madres, solo voy a disfrutarlo porque me encanta”; poco después puso esa canción horrible, “Prefiero ser su amante” y solo comentó “soy un dulce que siempre le sabe bien”.

Ugh. Lo pienso y me arde el estómago. Y quiero que piensen, ¿qué harían en mi situación? Yo hice lo que consideré que debía hacer. 

Le dije a mi amigo que me acompañara a comprar el último detalle para el regalo de ChicoSonora, estuvimos paseando, dando vueltas, y en cuanto tuve la oportunidad le dije “El domingo los vi juntos”.

Pocas veces me ha tocado hacer algo que me rompiera tanto el corazón. Ver a mi amigo al borde de las lágrimas, solo diciendo que se quería ir; oírlo hablar con su novio e irse enseguida a verlo… Como le expliqué a alguien: yo sé exactamente cuánto puedo aguantar, cuánto puedo soportar. Pero no sabía cómo estaba él, no sabía cómo se sentía. Jamás había sentido tan fuerte la idea de que el amor había muerto (y gracias a eso en el regalo que le envié a CS escribí una cosa muy horrible y depresiva; gracias).

Al poco tiempo me mandó un mensaje que me hizo entender que habían cortado, pero ya después me dijo “solo fueron a comprarme un regalo (…) aprendí muchas cosas, y en ese sentido te doy las gracias, pero espero que así hayas aprendido a no meterte en estos asuntos”. Hazme el bendito favor!

Claro que me molesté con él: primero por haber sido tan tonto como para creerse eso. Le expliqué lo que yo vi, le expliqué lo que me dijo, ¿y se contentó con un “fuimos por un regalo”? Ni siquiera yo soy tan ingenuo. Además, ¿cómo que no me meta? Hice lo que tenía que hacer! Qué esperaba, que lo dejara pasar sin comentarle nada? Uff.

No quería saber de él, no quería saber del otro. Mis amistades se empequeñecían. Además, las cosas se habían puesto raras con mi chico (cómo le dije a mi amigo “ni siquiera sé si se merece que haga esto, pero en este momento es lo que yo siento que está bien y lo voy a hacer); me sentía solo y abandonado en este mundo homosexual.

Días después le envié su regalo y estuve cerca de casa de R. Le mandé un mensaje que decía “Ábreme, estoy fuera! Ehhh, broma.” Y me contestó de una forma terrible; ni recuerdo cómo fue pero la idea fue “no te acerques y deja de chingar!”. Y digo… era una broma. Nada justifica que me haya hablado así.

Y pues me sentía yo mal. Sentía que no tenía amigos con quienes compartir lo que me pasaba, me sentía terrible por lo de mi amigo, lo de R, el silencio de CS: solo, abandonado en un mundo que no tenía intenciones de aceptarme. 

Caminaba por las calles del centro de la ciudad, y viendo hacia arriba me encontré con una hermosa luna llena. Pasó gente y escuché “quizá con un milagro, o mucha suerte…”. Le envié un mensaje preguntándole si creía que la luna concedía deseos. Me dijo que no.

Le dije que me había matado mi última esperanza, y cuando preguntó por qué le expliqué todo lo que había pasado y además le pregunté cuándo podríamos hablar; que lo hiciéramos en ese momento o que me dijera cuándo… Pero no podía seguir esperando. No podía seguir viviendo en el silencio sin saber qué me deparaba el futuro.

(Aparentemente  llevábamos tiempo sin hablar bienporque en algún punto escribí “llevo dos semanas esperándote”; bendita memoria mía que suprime todo lo malo”.)

“Creo que lo mejor para ambos es que no esperemos más el uno del otro, porque aunque te quiero demasiado hay muchas cosas que día a día nos separan. Yo me sentía lo suficientemente maduro para tener una relación a distancia y me di cuenta de que no; cada día que pasaba por una u otra razón no podíamos hablar, y me deprimía cada día mas. Y he estado pensando mucho en nosotros; por ejemplo, que si llegara el momento en que llegaras a Hermosillo y no funcionara, haría de tu vida un infierno, porque habrías cambiado todos tus planes por mí. Y es no se me hace justo: eres una persona hermosa y me duele hacerte esto, y más en este momento que parece que todo te da la espalda… Pero ya no debemos vernos como pareja. Yo puedo brindarte mi amistad, pero no más que eso. Me duele mucho lastimarte, pero en algún momento tendría que decírtelo, y dado que tú me estás pidiendo que hablemos, creo que debemos hablarlo. Me duele no poder ser el hombre que esperabas y del cual te habías ilusionado para pasar una vida juntos. Pero no puedo ser la persona que te prometí.”

Sí, fue muy claro con sus sentimientos. Pero en ese momento, con la luna fría en el cielo, burlándose de mí; entre el dolor y la ira, entre la soledad y el desengaño, yo solo sentía quemarme: solo sentía cómo me vida se iba entre cenizas.

3 comentarios:

Alejandro Rivera dijo...

En este tipo de cosas soy como Sheldon y pues no me agrada, pero no sé como hacerlo, no sé como expresar muchos sentimientos, so... sorry u_u

Al otro lado del país tienes otro amigo gay y mira que, qué gay. =)

Loviu

Tigreton dijo...

si, definitivamente hay que crear un club de los saladitos gamesa XDDD. o el de los corzones rotos gays ajaja
ay chale...qe feo todo v_v

Unknown dijo...

@Alejandro: No te preocupes, bebé. Sé que me acompañas en el sentimiento. Me enamoraré de ti para tenerme un pretexto para ir a Jalisco.

@Tigrito: Ay tigrito, si tuviera un peso por cada gay que tiene una historia así de pendeja tendría suficiente para tomar mi camión en el ADO e ir a darte un abrazo. Mínimo, digo.

 
template by suckmylolly.com