La gente usualmente comienza a preparar sus regalos en cuanto llega diciembre, y con eso me refiero al período que va desde el día primero hasta elveinticuatroenlamañana (nadie aquí los juzga); sin embargo, yo con alguien del otro lado del país tuve que empezar a ingeniarmelas desde antes.
Miren, aquí no voy a ser modesto: soy un novio detallista. Siempre que no pasen días destruyendome mentalmente (hola R!) me gusta hacer cositas y detalles y blee. En fin, que antes me había dicho que le gustaban las bufandas así que me dije a mí mismo "bueno, pues vamos a desempolvar el telar, ¿no?"
Para esos días fue el Cuarto Coloquio del Cómic en la Cultura que involucró pláticas muy chidas respecto a cómics... ¡En serio, no fue nada ñoño! Bueno, no mucho al menos. Lo que sí estuvo bien ñoño fue que yo me puse todo fuck the police (sic) y ahí en medio de las pláticas sacaba mi telar y me ponía a hacer mis bufandas. ¡Así o más señora yo! Pero es que dije "bueno, solo tengo que oír, tengo las manos libres, hay que hacer rendir el tiempo" y total, que ahí nadie me conocía.
O eso creía yo, hasta que un día que llegué tantito tarde nada más me aventé al primer asiento vacío que encontré y mientras acomodaba mis posesiones se voltea el chico de al lado y me dice "tiempo sin verte" ACK! Era un tipo con que tomé una clase hacía dos años ya! Y ya sabrán, chit chat general hasta que le digo "oye, perdóname por ser tan señora pero..." y saqué mi telar y me puse a tejer. Él solo vio mi bufanda y me dijo que estaban medio anarquistas mis colores...
Resulta que el rojo y el negro eran los colores favoritos de ChicoSonora así que dije bueno, hagamosela de esos colores. Pero cuando me hizo ese comentario el chico este me di cuenta de que había cometido un -pequeño- error. También el hecho de que a R le regalé una igualita cuando andabamos pero eso él no lo sabe lalala.
Y bueno, decidí que ahora le haría una con un rojo menos brillante y con otro color. Yo había considerado café/beige pero mi madre casi me abofeteó ante la idea y me sugirió que mejor considerada un blanco cremoso o gris rata. Ajá, gris rata. Ummm.
Quisiera que entendieran el pánico total que vivi yo en el centro de la ciudad dando vueltas buscando "el" estambre perfecto. Veía muchos, de muchos colores, muchos tonos, muchos grosores (sigo hablando del estambre, en serio), pero uno que está tan ciego para los colores se la pasa muy muy mal. Y aún si encontraba uno que me gustara, ¿qué me garantizaba que a él le gustaría? Bueno, él me diría que le gustó y todo, pero... Quería que le gustara de verdad, ¿entienden? La sola idea de que no me ponía triste, pero intenté no pensar en ello: acabé comprando tres estambres y, tras pedir consejo a mis amigas, me decidí por la combinación rojo y blanco.
Si creían que tejer en las pláticas de cómics fue horrible, pues... Para esas fechas fue la semana de la química de mi facultad, que incluyó talleres y, de nuevo, conferencias. Y ni modos, ahí en el auditorio, con el cuerpo docente de la facultad y todo me ponía a hacer mi bufanda! Obvio, intentaba que no fuera taan evidente, y a parte en serio prestaba atención, pero creo que más de uno habrá pensado que qué pedo conmigo.
Ahhh, y eso no fue todo! Los cursos eran de 3 días, y en mi caso un día lo dio un maestro, otro una maestra, y el tercero fue práctico y lo dio la maestra. Y el segundo día, antes de empezar la clase, le dije a la maestra "oiga, le molesta si hago mi bufanda mientras escucho la clase? Le prometo que presto atención, es solo que me urge terminarla" y me dijo que sí, que solo me fuera atrás para no distraer a los demás! Y pues ahí me ven, dándole duro a la tejida.
Cada bufanda me tomó 3 días o alrededor de 6 horas de conferencias; descubrí que puedo ir muy muy rápido. Y estaba feliz con mi segunda bufanda, que se me hizo muy bonita (tuve suerte con los colores) hasta que me dice un amigo "es la bufanda más gay que he visto en mi vida."
Sí, lo era...
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Para esas fechas coincidieron tres cosas: en mi curso conocí a un chico que vino de Hidalgo a hacer su tesis, fue la noche blanca (un evento cultural donde hicieron cosas chidas en el centro) y en la misma noche blanca se iba a presentar Triciclo Circus Band. Así que le dije a niño Hidalgo "mis amigas y yo haremos esto, ¿te unes?" y pues sí, vámonos.
El itinterario fue ir a un parque a ver un show circense, recoger botellas para que la niña Oaxaca se ganara una camiseta, perdernos yendo al cementerio, perdernos quitándonos del cementerio y llegar a donde están las prostitutas, oír a los de Triciclo, bailar bailar saltar slam slam slam (fue mi primera vez en un slam y lo que más recuerdo fue que un tipo me hizo un Body Slam directo a la cara JUSTO EL DÍA QUE SALÍ CON LENTES; se doblaron y la mamada) irnos a bailar a la mezcalería (woo woo) donde nos tomamos fotos con un tipo borrachísimo y luego Hidalgo, Oaxaca y yo caminar por todo Paseo de Montejo hasta las 5 de la mañana cuando empezaron a pasar los camiones y cadaquienparasucasa.
Fue una noche medio intensa, pero aquí lo importante es que toda la noche ChicoSonora se la pasó diciendome "seguro te vas a ligar a Hidalgo, seguro quieres con Hidalgo, blabla dile a Hidalgo que te haga dar el grito de dolores". Al principio me molesté, al grado que le dije "pues si vas a estar chingando te dejo de hablar"; pero después dije "está celoso tipo bien, no neuras como otros (hola R!), chiquealo" y pues ya le estuve mandando cosas bonitas.
Al día siguiente le mandé un whats que decía "me desperté y sí sé donde estoy!" y que me responde "seguro con Hidalgo" Después, el silencio. Estuvo horas sin contestar mensajes ni nada, y acabé diciéndole que era muy cruel lo que me hacía. Eventualmente me envió un mensaje con alguna excusa -ni recuerdo cuál- y bueno, todo bien. Pero, viéndolo en retrospectiva, sospecho que ese fue el momento en que...
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Además de su regalo tenía un intercambio con mis amigos. Por suerte la amiga que me tocó fue muy directa pidiendo un disco de Evanescence, así que una noche, después de que me secuestró la niña Oaxaca dirigí mis pasitos hacia la Gran Plaza.
Y pues bueno, que yo andaba en un pasillo y espero que se puedan imaginar la escena. Caminaba feliz cuando vi a un amigo de la facultad, y alegremente lo saludé. Luego, mi campo de visión se hizo mayor, y entonces vi que no estaba solo: estaba con el novio de mi mejor amigo.


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