Una buena noche de sueño hace maravillas para un cuerpo cansado, así que mientras H se iba a su trabajo Jelly y yo nos disponíamos a disfrutar las maravillosas playas cancunenses, el último punto de nuestro viaje. Claro, la que tuvo la buena noche fue Jelly, porque yo dormí horrible y -sexualmente- frustrado, pero nada que unos buenos tacos de canasta como desayuno no solucionara. Y una vez puestos, a seguir el camino.
Nos subimos a algún camión que nos llevó hasta Playa Delfines, la cual es una de las playas públicas de ahí (la mayoría están en los hoteles y no te dejan entrar a menos que seas huésped) y en el camino me llegó un mensaje de CS, diciendo respuestas genéricas a mis comentarios tontos de la noche antes. Según él no se había molestado, y yo de "NO MIENTAS, MENTIR ES MALO". Mientras charlabamos Jelly estaba viendo y veía su cara de desaprobación crecer, así que le dije a CS que mejor charlabamos luego.
Le expliqué a Jelly que me sentía mal no por haberlo hecho, si no porque él se enojó, y por sentirme mal porque el se enojó. Fue raro, realmente nunca hablo de estas cosas con ella (casi con nadie, a decir verdad), pero pues quiero intentar ser más comunicativo con mis amigos... Y pues le dije eso, que yo quería retomar una amistad, pero que no parecía salir bien.
Aún así, quién puede preocuparse por eso en las hermosas playas de Cancún!? El clima era espléndido; el mar, divino. Rápidamente dejamos nuestras cosas en algún punto de la arena y nos aventamos al mar. De nuevo, yo le tengo mucho miedo al mar, y las olas acá eran mucho mayores que en los otros dos puntos, así que mientras yo me quedaba en lo bajito Jelly se fue más a lo hondo. Cada quién andaba en su onda, pero fue genial.
Mi traje de baño se llenó de arena! Así, otro nivel, hasta se me caía de tan pesado que se volvió. Pero las olas se ponían más salvajes, el cielo se ponía más negro: no iba a hacer yo la imprudencia de irme a las partes sin tanta arena, así que ni pedo: hasta me empanicé (me cubrí de arena) a propósito solo por convivir con la naturaleza!
Estuvimos cerca de dos horas ahí, en las cuales de pronto nos salíamos a construir castillos de arena y tomarnos fotos, regresabamos, andabamos por la playa, veíamos a los beshos mushashos (en Playa estaban mejor) y dos veces nos hicieron movernos porque el agua se ponía fea. Entonces, la lluvia: una ligera llovizna que nos hizo a todos correr hacia refugio. Con el mar no se juega! Y aunque tardamos más en cambiarnos que en dejar de llover, había que seguir con el itinerario.
Fuimos a plaza la Isla, que es una plaza al aire libre muy linda. Aún así, uno que es pobre no puede hacer más que mirar, pero pues chido todo. El aire era maravilloso, y cuando acabamos de ver lo que había salimos a patear calle un rato; nos sentamos en una fuente y le dije a Jelly que me diera un curso intensivo de tabaco. Aún no le agarro la onda realmente, ni le veo lo chido, pero...
Esperar el camión fue un rollo porque 1) no sabíamos cuál tomar 2) empezó a llover terrible! Veíamos que pasaba el mismo una y otra vez, pero no sabíamos qué onda... Quizá debimos averiguar mejor. Empezamos a perder la paciencia hasta que le dije "yaaa! nos vamos al siguiente que venga y luego en el centro pedimos un taxi!"
Y pues eso hicimos: metimos nuestros mojados traseros a un camión lleno de mojados traseros y a ver en qué paraba. Pues nos bajamos en algún supermercado y, como Jelly se había ubicado, caminamos bajo la lluvia hacia una plaza donde almorzaríamos mientras hablabamos de RBD y Como en el cine. En ese momento le dije "me agrada viajar contigo porque creo que eres la única que aceptaría caminar bajo la lluvia hablando de novelas!".
Tras eso no sucedió mucho, solo que se nos hizo tardísimo en la comida. Si el camión salía a las 6, 4:45 estabamos saliendo de la plaza, y todavía teníamos que caminar hasta el trabajo de H. "Tranquilo, sí llegamos" me decía Jelly, pero cuando llegamos a la mitad del camino vimos que la situación era más apremiante de lo que pensábamos. Por suerte cuando llegamos él iba de salida -originalmente solo ibamos a llevarle el almuerzo- así que en coche nos fuimos al depa.
Luego todo fue rápido: llegamos, Jelly se metió a bañar, a mí me dio un colapso de oh-dios-es-bien-pinches-tarde, H se puso a inhalar otra vez y así colocado nos manejó a la estación de camiones, adonde llegamos como media hora antes de la salida. Todo bien.
De pronto nos asaltó una duda "Jelly... A qué estación llega el camión?" "No sé... A quién le preguntamos" "No sé... No veo a nadie" "Bueno, a donde tengamos que llegar llegaremos!" y con esas ideas nos subimos, pero en eso vi que en la fila del camión estaba Rino! Pero como soy un madito cohibido jamás que me le acercara, especialmente luego de que lo saludé con efusividad en la fila y el apenas si mostró interés (POR QUE ASÍ FUE, RINO!!!). Entonces se me prendió el foco: le mandé un whats a Oyieth pidiéndole que le mandara un tweet preguntandole donde llegabamos. "Ehr... Mejor te paso su número" y pues le mandé un whats preguntandole exclusivamente donde llegabamos. El relaciones públicas me dicen.
En resumen el viaje fue genial. Admito que esperaba más fiesta, sexo y rock and roll, pero aún así lo disfruté bastante. Principalmente, mi objetivo de descansar de tanto estrés de escuela, servicio y tesis, de tanto drama en mis relaciones salió bastante bien: regresé cansadísimo pero de mejor humor que cuando me fui. Además estreché mucho mi relación con Jelly, descubrí que somos muy buenos compañeros de viaje pues tenemos gustos, ideas y resistencia similares. Jamás me va a llevar a un antro, pero ir a explorar lugares con ella pues está chido... Solo hay que vigilar más su celular! De hecho, tenemos programado un viaje a Puebla para junio, y estoy seguro de que igual seremos solo nosotros dos, y todavía el fin de semana en que escribo esto hicimos 4 horas de viaje a un pueblito. Ya dije, hermanas del camino!
Llegué cansado pero de muy buen humor. Traía un cambio de actitud bien chido, así que me metí a bañar (seguía salado por el mar de Cancún), cené y entré al facebook. Lo vi conectado, así que le dije "Oye, va a estar esta obra el sábado, me llevas?" "Ora, va!" Ciertamente era un vil pretexto, pero después de todo el desmadre que hizo, C+ tenía unas cuantas explicaciones que darme y ya era el momento de que se las exigiera.
Oh, cierto. Me salté toda la historia de C+. Bueno, para hablar de él tenemos que regresarnos en el tiempo hasta enero...
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Así es, ya terminé de narrar mis vacaciones con no sexo incluido. Regresaremos a la programación habitual en "Los mil amores de Saline Regia", con más drama, más fracaso e incluso menos sexo que el año pasado.
Dios, luego por que estoy amargado.
1 comentarios:
Perdón, no soy muy efusivo pero si me dio gusto verte
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