A partir de ahora la histora sucederá más rápido.
Como dije antes, nunca sentí un interés real por él; no un interés romántico, por lo menos. Es cierto, me caía de madres pero no por eso iba a formar una relación con él, mucho menos tenía ganas de arruinar una posiblemente buena amistad por acostarme con él.
Sin embargo, si bien era evidente el interés aún no tenía el valor de batearlo. Y aún así, ¿cómo lo haría? ¿"Me encanta todo de ti, eres perfecto y todo pero mejor solo amigos"? No había forma de justificar eso, no había manera: tanto tiempo buscando a alguien medianamente bueno y ya que lo encuentro no me interesa! ¿Qué me estaba pasando?
Pero hay que considerar que, por esta vez, era ÉL quien me estaba buscando a MÍ. Era él quien estaba detrás de mis huesitos, y eso es un gran cambio a comparación de todo lo que hice para poder estar con mis ex novios.
Para mí los días se debatían entre ser amable y seguirle el juego o decidirme a batearlo, mientras que para él estaba el hablarme y procurarme.
Platicabamos mucho, muchísimo, pero yo aún sentía dentro la herida que ChicoSonora me había dejado. Creo que es más que evidente que cuando uno anda extrañando a otra persona no es un buen prospecto romántico. Mi vida era muy complicada considerando que por un lado tenía a alguien que quería conmigo, y por el otro el recuerdo del que me había olvidado.
Comentando estos problemas con el buen Oyieth me dijo algo que era muy cierto: "Ya estuviste de homewrecker, no puedes andar ahora de lifewrecker y esperar que todo te salga bien."
Tenía razón, yo soy un tipo inteligente, y tengo que tomar decisiones inteligentes. Un día le dije que fueramos a almozar y aprovecharía para decirle que en serio no podía tener nada con él.
Decidimos ir por comida china; al llegar él pagó la comida. Esto lo hizo súper incómodo porque ¿cómo lo iba a batear luego de que él pagó la comida? Pero bueno, entramos y estuvimos platicando bien; luego, le dije que me acompañara a un parque.
Habremos caminado unas 5 o 6 cuadras cuando vi que él estaba bañado en sudor. Estabamos cerca, pero le dije que podíamos quedarnos platicando ahí, a la sombra de un árbol. Sentados ahí, intentaba llevar el tema poco a poco hacia el "tenemos que dejar de vernos" pero él no se daba por enterado.
Llegados a algún punto, noté que bajó su cabeza y la acercó hacia mí. No entendí qué pasaba así que le pregunté qué hacía, a lo que me respondió "pues... quería besarte, pero ya vi que nomás no, así que...". Me acerqué a él y le di un beso. Estuvimos besándonos un rato.
No fue para nada el primer beso (ni recuerdo cuándo pasamos esa frontera), pero sí es el que más recuerdo. Lo recuerdo porque fue ahí cuando dije: Bueno, ya qué. Tendremos que quedarnos con él.
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Hola! Estoy pasando por un período de cambios muy fuerte -de nuevo-, así que creo que ahora seré (aún más) inconstante al publicar. Intentaré empezar a dejar una entrada muy larga cada fin de semana, pero si no, tengan paciencia. Ha sido un año de locos. No habrá más saltos temporales. Los amo a todos.
2 comentarios:
Hola. Interesante tu entrada. Nunca me pasó algo similar; bueno, al menos, de besar a alguien y luego sólo querer su amistad, pero sí me pasó, de tener un amigo que se enamorara de mí, y yo no saber cómo rechazarle sin herirle.
Comprendo tu situación. Debe ser muy incómodo.
Saludos! Y que luego sepas cómo resolver ese asunto.
Atte: Odio el queso filadelfia.
@Shakmuria: Más allá de lo incómodo, creéme. Y, si sigues leyendo, verás que definitivamente no supe resolver bien el asunto, jaja jaja *muere*
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