NOTA: Esta es una entrada triste. Si prefieres seguir viendo a Saline como un ser humano eternamente ácido, sarcástico y sin sentimientos, quizá preferirías ver esta página, reírte un rato y olvidarte que hubo hoy una entrada. En caso contrario, sigue leyendo. Pero no digas que no te lo advertí.

Qué terrible voltear para mirar al pasado y darte cuenta de que tu vida no es sino una interminable sucesión de estupideces. No importa que intenten hacerlo sonar más lindo, decir que no fue estupido, sólo impulsivo, que actuaste sin pensar. No, eso dicen los demás, pero tú, por dentro, sabes que sólo fuiste estúpido.
Y empezaste hace tres años. Bueno, ese chico te había gustado desde antes, pero fue en ese momento cuando él perdió a sus amigos por unos problemas casi tan estúpidos como tú, como tú que decidiste tenderle tu mano, apoyarlo en los malos momentos. Y hubiese sido perfecto, pero no, tuviste que volverte dependiente de él y temer por el momento en que él se fuese. Por eso y no por otras razones decidiste que sólo un frío metálico beso podría calmar tus ansias, y cada noche despiertas arrepintiéndote de esa terrible desición que no sólo marcó tu piel.
Entonces todo comenzó a cambiar, y él empezó a alejarse de tu lado, a dejarte abandonado con el lodo hasta el cuello. Y, sin saber como, lograste salir, agarrándote quizá de la perspectiva de un futuro que prometía ser mejor...
Siempre has querido decirle que no te merecías la traición, que tú diste todo. Sí, quizá no fue un acto completamente desinteresado, pero, ¿por qué tendría él que haberte traicionado?
Y luego pensaste que eras fuerte, que ya lo habías superado. Tenías nuevas amigas, una nueva actitud. Pero llegó él, con sus ojos que emulaban firmamentos y tú sólo querías vivir para siempre explorando su espacio. Y él lo sabía, porque no lo ocultaste.
Qué triste que nunca te pudiste dar cuenta que no eras correspondido, ni siquiera mínimamente. Y qué triste que no hayas podido aceptarlo cuando él mismo te lo dijo, qué triste que tu imbécil pasión se haya expandido por el tiempo haciéndote sufrir cada noche recordando lo que fue -y que tú quiseras que no hubiese sido.
Siempre has querido decirle que te merecías más. Pero tienes miedo, por que sabes que con sólo verlo a lo lejos te conviertes de nuevo en ese niño asustado y temblando.
Y ya habías decido cambiar, ser una persona fuerte. Pero tenías que fijarte en él, que parecía ser el ideal: guapo, amable, educado, y esa personalidad tan ambigua que tenía hasta a sus amigos preguntándose qué sucedía.
Tú fuiste el más idiota, tú fuiste él que hizo todas esas idioteces en todo ese tiempo. Y lo peor era que él lo sabía, él sabía que cada tontería que hacías lo hacías por que te morías por que él te mirara. Y él era demasiado amable, y jamás hubiese podido incomodarte diciéndote que estabas haciendo el ridículo por una causa perdida.
(Y te persigue el recuerdo de que nunca te dijo "Te quiero"...)
Siempre has querido decirle que lo sigues queriendo aunque te quemas por dentro, y que si no puedes verlo a la cara es por la vergüenza de haberlo querido tanto hasta el grado de haberle causado problemas a él, que si te alejas es por que sabes que es lo mejor para él.
Y ahora inviertes los papeles, y a ti te toca ser el que no corresponde. Pero querías saber cómo se sentían las caricias de otro hombre, y le dijiste que sí sin sentirlo. Y pasaste días sufriendo, sabiéndote la peor de las personas por darle a él, que tanto te amaba-por que te lo dijo, no lo inventas-, falsas esperanzas.
Siempre has querido decirle que no querías lastimarlo, que fue un experimento muy querido y que, de haber podido, le hubieses dado todo -y hasta más! Pero no, porque tu corazón te llevó por otros caminos.
Muchas estupideces, muchos arrepentimientos. Muchos "pero..." y aún más "qué tal si..." que te queman por dentro cada vez que un recuerdo antiguo logra colarse a la superficie de tu pensamiento. Y sabes que cada uno de esos recuerdos te hiela la sangre, te hace sentirte la persona más idiota. Y sólo piensas en abrir un camino para que él dolor fluya.
(Ante la presencia de múltiples dolores, el encéfalo se concentra en el más fuerte por ser el que necesita atención inmediata, olvidando -momentáneamente- el resto de los dolores.)
Y ahora eres un adulto, tienes papeles que lo compruebas. Y ahora sí has tomado la desición de ser fuerte, de ser valiente, de dejar de ser un niño que hace idioteces por cualquier hombre.
Y si pudieras decirle algo a todos esos nombres, te olvidarías de lo que habías pensado para cada uno. Más bien, sólo dirías: "Gracias. Por haber hecho que me desprenda de esta gruesa capa de miedo, de esta tristeza perpetua que no me permitía sonreírle a la vida. Gracias por haberme hecho mejor que ustedes, por que yo aprendí de mis defectos y de los suyos también. Así como yo cambio, espero que ustedes lo hagan... pero mientras, sólo les daré las gracias"
Y siempre has querido decirte: "Ahora sí, toma las riendas de tu corazón. No pierdas la cabeza porque sólo perderás la dignidad. Deja de ser tan desgraciado: búrlate de tus heridas. Levántate, y anda".
.-.-.-.-.-.-.-
Y si vuelve a abrirse su ventanita del msn con su nick "Te amo, Novia", vas a gritar tanto que él dirá "Mmm... ese fue Saline?"
Imagen: "Lil' Sad Clown", de Aihibed.
Y empezaste hace tres años. Bueno, ese chico te había gustado desde antes, pero fue en ese momento cuando él perdió a sus amigos por unos problemas casi tan estúpidos como tú, como tú que decidiste tenderle tu mano, apoyarlo en los malos momentos. Y hubiese sido perfecto, pero no, tuviste que volverte dependiente de él y temer por el momento en que él se fuese. Por eso y no por otras razones decidiste que sólo un frío metálico beso podría calmar tus ansias, y cada noche despiertas arrepintiéndote de esa terrible desición que no sólo marcó tu piel.
Entonces todo comenzó a cambiar, y él empezó a alejarse de tu lado, a dejarte abandonado con el lodo hasta el cuello. Y, sin saber como, lograste salir, agarrándote quizá de la perspectiva de un futuro que prometía ser mejor...
Siempre has querido decirle que no te merecías la traición, que tú diste todo. Sí, quizá no fue un acto completamente desinteresado, pero, ¿por qué tendría él que haberte traicionado?
Y luego pensaste que eras fuerte, que ya lo habías superado. Tenías nuevas amigas, una nueva actitud. Pero llegó él, con sus ojos que emulaban firmamentos y tú sólo querías vivir para siempre explorando su espacio. Y él lo sabía, porque no lo ocultaste.
Qué triste que nunca te pudiste dar cuenta que no eras correspondido, ni siquiera mínimamente. Y qué triste que no hayas podido aceptarlo cuando él mismo te lo dijo, qué triste que tu imbécil pasión se haya expandido por el tiempo haciéndote sufrir cada noche recordando lo que fue -y que tú quiseras que no hubiese sido.
Siempre has querido decirle que te merecías más. Pero tienes miedo, por que sabes que con sólo verlo a lo lejos te conviertes de nuevo en ese niño asustado y temblando.
Y ya habías decido cambiar, ser una persona fuerte. Pero tenías que fijarte en él, que parecía ser el ideal: guapo, amable, educado, y esa personalidad tan ambigua que tenía hasta a sus amigos preguntándose qué sucedía.
Tú fuiste el más idiota, tú fuiste él que hizo todas esas idioteces en todo ese tiempo. Y lo peor era que él lo sabía, él sabía que cada tontería que hacías lo hacías por que te morías por que él te mirara. Y él era demasiado amable, y jamás hubiese podido incomodarte diciéndote que estabas haciendo el ridículo por una causa perdida.
(Y te persigue el recuerdo de que nunca te dijo "Te quiero"...)
Siempre has querido decirle que lo sigues queriendo aunque te quemas por dentro, y que si no puedes verlo a la cara es por la vergüenza de haberlo querido tanto hasta el grado de haberle causado problemas a él, que si te alejas es por que sabes que es lo mejor para él.
Y ahora inviertes los papeles, y a ti te toca ser el que no corresponde. Pero querías saber cómo se sentían las caricias de otro hombre, y le dijiste que sí sin sentirlo. Y pasaste días sufriendo, sabiéndote la peor de las personas por darle a él, que tanto te amaba-por que te lo dijo, no lo inventas-, falsas esperanzas.
Siempre has querido decirle que no querías lastimarlo, que fue un experimento muy querido y que, de haber podido, le hubieses dado todo -y hasta más! Pero no, porque tu corazón te llevó por otros caminos.
Muchas estupideces, muchos arrepentimientos. Muchos "pero..." y aún más "qué tal si..." que te queman por dentro cada vez que un recuerdo antiguo logra colarse a la superficie de tu pensamiento. Y sabes que cada uno de esos recuerdos te hiela la sangre, te hace sentirte la persona más idiota. Y sólo piensas en abrir un camino para que él dolor fluya.
(Ante la presencia de múltiples dolores, el encéfalo se concentra en el más fuerte por ser el que necesita atención inmediata, olvidando -momentáneamente- el resto de los dolores.)
Y ahora eres un adulto, tienes papeles que lo compruebas. Y ahora sí has tomado la desición de ser fuerte, de ser valiente, de dejar de ser un niño que hace idioteces por cualquier hombre.
Y si pudieras decirle algo a todos esos nombres, te olvidarías de lo que habías pensado para cada uno. Más bien, sólo dirías: "Gracias. Por haber hecho que me desprenda de esta gruesa capa de miedo, de esta tristeza perpetua que no me permitía sonreírle a la vida. Gracias por haberme hecho mejor que ustedes, por que yo aprendí de mis defectos y de los suyos también. Así como yo cambio, espero que ustedes lo hagan... pero mientras, sólo les daré las gracias"
Y siempre has querido decirte: "Ahora sí, toma las riendas de tu corazón. No pierdas la cabeza porque sólo perderás la dignidad. Deja de ser tan desgraciado: búrlate de tus heridas. Levántate, y anda".
.-.-.-.-.-.-.-
Y si vuelve a abrirse su ventanita del msn con su nick "Te amo, Novia", vas a gritar tanto que él dirá "Mmm... ese fue Saline?"
Imagen: "Lil' Sad Clown", de Aihibed.
4 comentarios:
Quizas ese momento es algo que el destino te envio para que aprendieras alguna leccion que quizas desconozcamos a dia de hoy.
Si te cuento la verdad, hasta hace unas horas guardaba rencor a una traicion, de repente me choco 1 pensamiento y un par de palabras que intercambie con esa persona y bueno creo que hoy voy a dormir como un angel, tranquilo
Animos, veras como esas estupideces son parte del aprendizaje.
Cuidate
post data:quizas es mejor que borres a esa persona del msn y te evites sentimientos enfrentados
siii. opino lo mismo, talves deberias olvidarte de lo que te recuerda y aprender. Yo soy de la idea de que todo pasa por algo.
sé que pex...
creo que es una etapa... ¿pero que pasa cuando apesar del tiempo no le puedes decir gracias?
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