sábado, 6 de abril de 2013

Viajando en familia

El martes viajamos a la Basílica de Guadalupe, el lugar de peregrinación por excelencia de México. Tenía un poco de miedo por que el año pasado que vine me dijeron que el barrio era medio feo y que ahí sí te asaltaban y todo, pero tras haber ido creo eso es solo durante las noches o para gente que llegue con mil joyas y alhajas y así, por que el lugar se veía tranquilo (Xochimilco da más miedo, jaja).

En fin, que yo esperaba ver asaltos y dos iglesias (originalmente pensaba ver una, pero antes mi tío había dicho que estaba la basílica vieja y la nueva, así que eso esperaba). Pero no! El lugar es muy grande, con muchas cosas para ver, museo incluido. Con razón le llaman Villa Guadalupana.

Amanecer en la basílica, tomada de acá

Lo primero fue entrar a la basílica nueva, la cual es muy grande y tiene un curioso pasillo con bandas móviles para que la gente pueda asomarse a ver la imagen de la Virgen; supongo que es para que la gente no se amontone y me parece muy buena idea. En realidad  no pude ver mucho por que había misa y pues  no se podía andar por ahí, pero se veía muy linda.

El problema fue que de ahíi nos fuimos a una tienda de recuerdos y tardamos mucho tiempo ahí en lo que mi mamá y mis hermanas elegían miles de llaveros. Yo, que no iba en plan de compras, me aburrí horrores y me mató casi todo el ánimo; y para terminar fuimos a que un padre bendiga la compra y yo acabé bendito también. No lo culpo, no puede controlar hacia dónde se va el agua, pero ya me había bañado y no quería otro baño, gracias.

Pero bueno, quitando eso que creo que es lo normal para todos el lugar está bastante chido. Lo más interesante es subirte al cerro del Tepeyac por que desde ahí la vista es hermosa (dios, parece que lo único que me gustó de todo el viaje fue el constante paisaje). En realidad ni recuerdo qué hay arriba! Jajaja, así de atención estaba prestando. Pero en serio, la vista es muy bonita y pueden tomar un agua fresca :)

Otra cosa muy chida es el museo de la Basílica. Primero hay una sala donde hay un montón de milagritos que la gente dejó (supongo) y dibujos donde la gente representa un milagro que la Virgen les concedió. Muchas operaciones, asaltos, accidentes... Fue muy emotivo ver la devoción que la gente le tiene. Digo, independientemente de que yo no crea en eso, fue muy lindo. Aparte de eso hay muchas esculturas de santos, algunos objetos antiguos y una sala con diversas imágenes de la Virgen. Por 5 pesos de entrada, vale la pena. Lo malo es que teníamos prisa así que no pude ver bien.

Ese mismo día, por la tarde, fuimos a Plaza La Cúspide, la cual está construida sobre un cerro así que tiene (adivinaron) una vista increíble! Pero yo la conocí el año pasado, así que la emoción duró poco. Aplica lo mismo que para Satélite.

El miércoles por fin fui al centro histórico del DF, fuck yeah! Peeero fui con mi familia. Error.

Ahora, seguro todos queremos a nuestras familias y así (seguuro). Pero pues en nuestro caso, somos 5 personas todas con gustos diferentes. Por ejemplo, no quisieron ir al Zócalo! Yo, cuando fui el año pasado, estaba alucinadísimo! Igual me gustó mucho la catedral, y ni se asomaron! Ni hablar de ir a museos.

Lo que sí hicimos, y me gustó mucho que se animaran, fue que nos subimos al metro! Como yo era el que tenía experiencia, me tocó hacer de guía de turistas, y andaba explicando como usar el mapa y como saber de qué lado tomarlo y así, fue bastante interesante. Y les gustó! Claro, hicimos dos estaciones (de Bellas Artes a Revolución), y no creo que ellas aguanten hacer más con más gente, pero al menos ahora podrán decir que se subieron al metro.

Lo malo fue que en un punto se enojaron mis papás no sé ni por qué, entonces todo se vuelve muy pesado para todos. Más para mí, que yo era el que andaba "Ustedes caminen más rápido... Ustedes no vayan tan rápido... Papá, mis hermanas quieren ver eso!!!" Llegó un punto en que dije "Vamos a caminar y a callarnos todos un rato!" Grrr. Pero al menos pude ver el monumento a la Revolución de cerca... Y está lleno de chavitos en patinetas! Góticos, skatos, habían unos muy raros con aros de hula! Jajaja. Me encantaría ir ahí a convivir... Si tuviera amigos, claro *llora poquito*

Otra cosa que hice fue subirme a la Torre Latino. El año pasado pensé que había que subir por escaleras y dije "su puta madre se va a subir!" Luego me enteré de que había elevador... Como sea, la entrada cuesta 70 pesos, pero te dan una pulsera con la que puedes subir cuantas veces quieras y... Vale mucho la pena. Especialmente por la vista! Jajaja. Estoy obsesionado con los paisajes! Pero lo chido de esta es que ahora estás viendo los edificios pegaditos a ti, mientras que en los otros lugares están a lo lejos. Entonces desde arriba está alucinante todo; ahí te das cuenta de cuán grande es Bellas Artes (se ve gigante desde arriba, jaja). También tiene una cafetería, varios restaurantes, tienda de recuerdos y una máquina muy curiosa para que hagas tu moneda conmemorativa! Es una monada, para gente random como yo.

En un momento muy random, mi mamá y yo entramos a curiosear a panadería EL Globo (el resto andaban en la Torre, yo me subí después y mi mamá no lo hizo). Vayan! Es grande, tiene muchos panes y pasteles y solo entrar es encontrar un olor delicioso! Mi mamá compró un rollo de pollo y queso, o algo así, y yo una empanada de champiñones y espinacas, ambos muy ricos, y al menos yo me quedé con ganas de más.

Obviamente también me metí a Donceles a comprar libros usados! Le tomé una foto, pero me da mucha flojera ahorita pasarlas a la lap, así que solo diré títulos :) Compré una antología de poesía vanguardista (con autores como Carlos Pellicer y Gilberto Owen), "El sistema monetario internacional" de la biblioteca Salvat (muy dentro de mí hay un pequeño economista), "El Arpa y la Sombra" de Alejo Carpentier y "Bambi. Historia de una vida del bosque" de Felix Salten (Síi! Bambi es un libro! uve que comprarlo, jaja).

Y también conseguí dos joyitas personales. La primera "El amor que destruye lo que inventa./Historias de la historia." de Vicente Quirarte. Con este libro empecé a amar a este autor, pero una vez que se lo presté a un exnovio me lo regresó con la contraportada dañada... Desde entonces había querido conseguirlo de nuevo, y hasta ahorita se me hizo! Lo malo es que originalmente me costó 11 pesos, y ahorita 30, pero lo compré sin dudarlo. Y luego, en la última tienda, a la que entré de prisa por que ya eran las 2 y a las 2 tenía que ver a mi familia en Bellas Artes, encontré "El azogue y la granada: Gilberto Owen en su discurso amoroso", también de Quirarte. Ya no se publica el libro y no está en ninguna biblioteca yucateca... Casi lloro de felicidad. Me costó 60 pesos (creo que fue el libro más caro que compré en todo el viaje!) pero valió mucho la pena. Mi colección de Quirarte creció un poco más.

Al final la salida fue muy linda. Es cierto, mi familia es un poquito disfuncional, pero pues está bien que de vez en cuando hagamos cosas juntos; así al menos conocemos un poco más de nosotros mismos. Ah, y hablando de familia, aquella noche tuvimos una visita inesperada...

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