O "Cómo Lana del Rey alteró mi química cerebral."
¿Han escuchado a Lana del Rey? Si no, tómense un momentito para
escucharla. Es más, les paso un video; escúchenlo mientras me leen.
Su música es muy lenta, hipnotizante. Drogada. Sus letras solo hablan de los hombres con los que se acuesta y cómo sabe que está mal pero lo hace por que YOLO. Es terrible y nadie debería oírla jamás.
Exo no explica por qué llevo 3 semanas oyéndola casi sin parar.
De alguna forma, Lana expresa una idea muy romántica del amor trágico. No es lo mismo que hablar de la tragedia del amor (piensen en Adele), si no que sabe que el amor tiene que ser trágico, y eso está bien. Hay que disfrutarlo mientras se pueda, hacerlo en grande y luego dejarlo ir sin remordimientos. Como una gran explosión: calor muy fuerte y luego, la nada.
Como sea. Después de nuestro segundo acostón fallido no podía esperar para redimirme: ya saben, la tercera es la vencida. Luego se nos atravesó San Valentín, y yo le dediqué una canción (pongo solo el link para que no se nos atraviese con la del Rey, pero igual pueden checarla.)
Pensé que con eso lo tendría en mis manos. Error. Me empezó a dar largas, hasta que eventualmente me dijo que no tenía ganas. Resultado: estaba que me trepaba por las paredes. En serio, nunca creí llegar a sentirme así, pero, en serio LO NECESITABA.
Luego no lo veía en la escuela. Todo se ponía muy frustrante, más que nada por que no sabía si sí o si no o qué pasaba por la mente de mi querido sex buddie.
La siguiente semana coincidió que me quedé en la escuela hasta tarde, ni recuerdo por qué. Yo sabía que él iba a salir en cualquier momento, así que me quedé perdiendo mi tiempo por ahí... Como la chica triste y patética en la que me había convertido. Literal, me sentía como un adicto y necesitaba algo de él.
Finalmente lo vi, y estaba solo. Le pregunté si le molestaba que lo acompañara al centro, y me dijo que no. Pero mientras estabamos por ahí me dijo que le comprara un cigarro. Jum. Accedí, pues de cualquier forma me gusta verlo fumar (cada quién con sus parafilias). Luego me dijo que le pagara el camión, pero acabé dándole solo 2 pesos (gente foránea: el camión cuesta 6). Lueego, me dijo que le compre unas galletas. Igual lo hice.
El hijodeputa me estaba bajando dinero. No, girl, no. Y se lo dije, le dije "Ahorita puedes hacerlo por que soy adicto a ti. Pero igual soy muy codo, y si me sigues chingando puedo dejar mi adicción." Y es que esa vez fueron cosas chiquitas, pero, ¿quién dice que no iba a pedir cosas más caras luego?
Pasó otra semana, y casi no lo veía. No solo eso, me di cuenta de que cada vez que lo veía me ponía tan nervioso que me ponía a temblar; era patético. La sola idea de "hey, está ahí, podría hablarle" me mataba de miedo. Supongo que era más la incertidumbre que nada, pero el punto era que temblaba.
De nuevo viernes. De nuevo me hice pendejo por ahí luego de que mis amigos se fueron hasta que lo vi, y empecé a caminar; suponía que él no querría que lo vieran conmigo en la fac. En eso me gritó "¿No me esperas?". Lo hice, y se lo dije, pensé que le avergonzaría.
Mientras salíamos nos alcanzó un amigo suyo. Fuck. Le dijimos que íbamos al centro, y él dijo que iría con nosotros. Fuck fuck. Ni modos, con la compañía indeseada nos fuimos al camión; nosotros nos sentamos juntos y él se sentó adelante. Para fregar, empecé a acariciar la pierna de mi amante, y él hizo algo que no me esperaba: tomó mi mano. Y lo hizo durante todo el trayecto.
Una vez solos le pedí cama, y me dijo que quizás el domingo. Llegó el domingo y nada. Señales cruzadas por todas partes, y mi cabeza todo un embrollo.
Otra semana, otro viernes. Pero este tuvo algo diferente: un profesor falleció en la facultad. Un suceso muy triste pero pues no es lo que viene a cuento. Mis amigos hicieron una reunión a la que no fui para esperarlo como la persona triste y desesperada que soy, así que me quedé fuera de la facultad, solo, muriéndome de frío. Luego dije "Espera... Y si los hicieron salir por la puerta de atrás?" Caos. Le llamé, no contestó. No podía entrar. No sabía que hacer. Ya se había atrasado como 15 minutos, así que estaba apunto de irme. En eso vi que una de sus compañeras salía, así que yo me fui a la parada del camión a esperarlo. No le pregunté si me esperaba o no.
Nos fuimos juntos y le ofrecí invitarle algo para comer. Y, por primera vez, hablamos. Obviamente antes habíamos hablado, pero era más que nada charla ligera previo al faje, mientras que ahora sí platicamos de nuestra familia y así. Fue bastante divertido, a decir verdad; me demostró que no es la persona horrible y mamona que finge que es en la facultad. Cuando nos despedimos, volvió a sorprenderme: me abrazó.
Y esa es la historia. Lo que antes era solo sexo (bueno, casi) está volviéndose... Algo diferente. Realmente no sé cómo interpretarlo. Ayer puse en face "De qué sirve que el machete sea grande si no cabe en el horno" (no pregunten) y se puso todo celoso... Luego se puso todo horny. Entonces no sé qué quiere él. No sé qué quiero yo. No sé nada, nada de la vida.
En este punto, lo considero mi dueño... Y así está bien. Si más adelante él espera algo más romántico pues igual va a estar bien. Por ahora voy a dejar que las cosas fluyan, y si al final no sale nada bueno pues seguiré mi camino.
EDITADO: La semana pasada lo esperé de nuevo, y se sintió muy raro. Primero, por que por primera vez se vio claro que yo tenía ciertas intenciones románticas, y segundo, por que él claramente no las tenía. Extrañamente, igual me dijo que me iba a dar. Detalles.
Cuando volví a casa, puso en face algo que básicamente seresumía a "la noche de ayer fue mágica". Mmmm. Eso me hizo sospechar. Y así fue poniendo cosas, hasta hoy (21) que puso muchas referencias a estar enamorado. Se confirmó el asunto: tiene a alguien más.
Me siento mal al respecto. O sea, yo inicié con una idea de solo sexo, y aún cuando pensaba "podría haber algo más" me decía mí mismo que debía controlarme. Fueron sus actitudes lo que me hizo pensar que, hey! Quizá sí podría haber algo más, y que haya hecho esto...
Intento consolarme (y justificarlo) pensando que no sabe qué quiere. Y que, si eso, lo que sea que sea, explota, quizá necesite un consuelo. Y tal consuelo lo puede hallar en mi cuerpo:)
Y al final... Por pendejo me pasan las cosas (como siempre). Yo sabía a qué jugaba, yo me dejé llevar, y es justo que yo pague las consecuencias. Pero, oh, en esta vida lo que haces se te devuelve. Y con suerte, estará en mis manos que reciba una lección. No soy alguien con quien se deba jugar.
(Efectivamente, estoy entre la depresión y la ira... Pero espero que estás vacaciones me permitan olvidarlo y que a mi regreso se resuelva todo).
Ah, ¿quieren saber lo peor? Que al final no tuve la oportunidad de sentir lo que es un miembro de ese tamaño :(


2 comentarios:
*come palomitas mientras ve la telenovela*
D3: Ypues parece que la novela se va a poner interesante. Espero.
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