Los sucesos de la entrada pasada ocurrieron los sábados 3 y 10 de agosto.
Poco antes de eso, ocurrió algo recurrente: R dejó de hablarme. Es ya la... ¿cuarta, quinta? vez que ocurre en el año, así que a nadie debe sorprenderlo, ¿cierto? De hecho, acabo de recordar que hablé de eso antes, así que no hablaré del principio, solo ténganlo en mente, ¿ok?
La ley del hielo duró una semana, hasta que un día en el laboratorio me llegó un mensaje en facebook. "Podemos ya hablar sin idioteces?" Resistí la tentación de decirle que las idioteces fueron su culpa, así que solo le dije que en ese momento no podía, que hablaramos luego. Creo que ni me contestó.
En la noche ya hablamos e intentó convencerme de que todo fue un "chiste". Dijo "si así trato a mis demás amigos, con los que literal llego a los insultos, ¿por qué no habría de tratarte así a ti?". Umm. Un comentario curioso viniendo de una persona a la que jamás le puedo hacer una broma sin que se sienta soberanamente ofendido.
Sabiendo esto, decidí simplemente darle por su lado. Sí, sí, fue mi culpa. Whatever. Y, hasta cierto punto, tiene razón. Si quiero ser su amigo, debo poder ser como un amigo más. Solo que tanta agresividad no me resulta agradable. Quizás no quiero ser amigo de ese R.
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Por otro lado, estaba J. Nuestra "relación" (en el sentido de dos personas que conviven, no otro) fue evolucionando. O eso creía yo.
De pronto nos hablabamos bonito. Le exigía que me dijera príncipe, o lindo. Yo a él le decía guapísimo, o lo llamama en diminutivo (aquí por poco y se me va escribirlo, jaja). Le decía "te quiero, pero poquito". También adquirí la cursi costumbre de despertarme en la mañana únicamente para mandarle un mensaje de buenos días, tras lo cual me volvía a dormir. Y no era solo "buenos días"; le ponía pendejadas como "ojalá que tengas un día tan bonito como yo :)" o "que tu día sea tan genial como tú". ¿Por qué seré tan cursi? Como sea, recuerden esto, porque regresaré a este punto en entradas futuras.
Además, tuvimos ese "momento de vulnerabilidad". Verán, R es de las pocas personas con quienes hablo cuando ando en la compu; o sea, una de las 3. Y un día no estaba él, no estaba el amigo del cyber, no llegaba J... Y me deprimí. Cuando, milagrosamente, llegó J, le dije "estoy triste, consiénteme!" Y le dije que me sentía solo, le conté un poco de la historia de R y yo, le conté muchas cosas.
De hecho, de pronto si hablamos mucho de mí. Más que nada, de mis problemas para relacionarme con los demás; creo que en el fondo se sentía identificado con mi historia. Solo que él era más popular, detalles.
Yo sabía que no ibamos a llegar a nada. Él tiene novio, y yo tenía claro que no lo iba a dejar por mí... Demonios! Ni siquiera me interesaba eso. Yo solo quería una noche con él. Poder abrazarlo una noche. Solo... verlo. Confirmar que está ahí.
El problema fue cuando le dije, de nuevo, que debería verlo alguna vez. Pronto. Él me dijo "Pues ya veremos, pero es que siento que si lo hacemos va a perder el chiste y ya no tendré ganas de hablarte."
No. Pinches. Mames.
O sea, tras que ya me había dicho "sorpresa, tengo novio!", ahora me salía con que ni pensara en verlo. O sea, podía exhibirse todo lo que quisiera en cam, pero de verlo, nanáis!
Hacía tiempo que sabía que era un juego para él. Desde que me enteré que tenía a alguien. Pero pues siempre pensé que, hey! Al menos yo podía sacar algo bueno de acá. No diré que mi única intención era acostarme con él, pero si yo era quien había perdido la dignidad llegando a ser menos que un amante, que al menos hubiera un orgasmo de por medio.
Me afectó un poco; digo, tenía tantos sentimientos, pero no tenía forma de liberarlos. Mi mejor amigo no estaba disponible para hablar. Y a parte me sentía solo.
Solo me faltaba agregar un nombre a la ecuación para volverme loco. Y ese nombre llegó muy pronto.
3 comentarios:
*saca sus palomitas para leer la novela*
Pinches hombres */sigue leyendo*
D3 y Tigretón: Se puso buena, erá? Yo la disfrutaría mucho más si no fuera yo quien la anda viviendo xD
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