miércoles, 14 de agosto de 2013

Mi primera vez

Era sábado y un amigo y yo habíamos quedado de vernos en el centro para asistir a una función de anime; este plan fracaso pues no contabamos con la sobrepoblación de frikis en la ciudad, lo que causó que nos quedáramos fuera.

Sin plan, vagamos un poco por ahí: él necesitaba ver unas cosas para su lap, yo necesitaba ver ropa. Cuando nos cansamos decidió que debíamos ir por comida y acabamos en el Burger King que está en frente del Olimpo (la gente de Mérida debería poder ubicarse).

Una vez terminamos, le dije que como última parada me acompañase a satisfacer mi pasatiempo vouyerista. Cuando se enteró de qué era, me dijo "no mames, solo pasas y ya! o sea, te la pasas dando vueltas a ver qué pedo? por qué no entras!?". "Yo jamás podría", le dije. Me resulta demasiado vergonzoso. Él insistió: no haría nada, solo iría a ver... Una visita de in-ves-ti-ga-ción. Acepté, pues me di cuenta de que él tenía ganas de entrar.

Así que el sábado 3 de  agosto fue mi primera vez visitando un cyber porno.

No sé  si tengan una denominación real, pero así les llamo yo. Estos cybers son en realidad  una fachada para que hombres homosexuales puedan encontrarse y darle un gusto al cuerpo. Yo me imaginaba así, cabinas grandes  donde dos hombres de tamaño promedio podrían estar a sus anchas, y que solo era cuestión de entrar para encontrar a alguien que te  agradara, quien, con una seña que seguro enseñaron aquel día que falté al curso de inducción a la homosexualidad, se acercaría a ti a darte amoooor.

La realidad fue bastante diferente.

Nos atendió un chavo bastante guapo que nos dio dos fichitas de computadora. La de mi amigo fue la 1, que estaba en un pasillo. Este estaba bien iluminado y pude ver pequeños cubículos donde apenas si darían dos personas. Paradas y quietas.  En vez de puerta tenían unas pequeñas cortinitas, cuya función es poder asomarte para ver si el que la ocupa es de  tu gusto.

Mi computadora estaba atrás, en un pasillo más oscuro. Ahí empecé a notar que había mucha gente pululando: igualitos a zombies, solo que estos no buscan cerebros, si no vergas. Había gente muy jodida, pero igual algunos muy interesantes; sin embargo, lo surrealista de la situación empezaba a ganarme.

Después de esa segunda sección, llegas a un patio. Este carece de iluminación más que la de la calle (o la otra casa, no recuerdo), pero al menos hay un poco más de luz. Esto es bien gracioso, por que  ahí ves a la gente parada, esperando una presa o que  alguien se acerque.

De ahí hay dos ramificaciones; la primera supongo que sería un cobertizo o algo así. Este es hilarante, pues al fondo solo hay media puerta (de hecho, creo que ni es una puerta, si no una vil tabla) y detrás de ella... Oh, sorpresa. Está oscurito, así que ya sabrán.

El otro es un pasillito (oscuro) que lleva a un baño (más oscuro). Solo diré que no puedes ir al baño sin arriesgarte a hallar alguien teniendo SEXO SALVAJE en el baño. O solo recibiendo sexo oral; detalles.

Luego me di cuenta de que casi en la entrada  había otro baño, y este en la regadera tiene...  una silla. Ya saben, por comodidad. Demasiado hilarante.

Me perturbó la oscuridad del lugar. Es evidente: el  anonimato es importante, pero aún así, yo quería ver mejor las caras. Y en los lugares oscuritos donde había gente haciendo cositassuciasuyuyuy no podía ver >=( (Aunque debo mencionar que en medio del patio vi a un chavo acariciándole el trasero a otro y eso sí me excitó).

También hay que mencionar el olor. Imaginen una casa vieja, casi abandonada. De entrada,las casas viejas tienen un olor muy característico, pero ahora imaginen si no se limpia. A eso, sumenle el olor a sexo y desesperación. No es del todo agradable, y dicho olor empeora en los baños.

Entre los clientes de ese día había un muchacho muy gordo. No voy a mentirles, no era guapo (hay gordos guapos, pero él no lo era). Estaba solo, igual viendo. Solo pude pensar en lo... descorazonante que ha de resultar estar en un lugar así  y  que  de todas formas nadie te pele. Quiero decir, solo vas ahí  por penes y que el tuyo no sea atractivo... Sentí pena por el pobre chavo. Pero igual no le hice guaguis; no sentí TANTA pena.

A todo esto, quedé de verme con una amiga a las 9 30  para ir a una tocada, y ya casi era la hora, pero el lugar tiene un segundo piso  que teníamos que explorar. Sin embargo, al asomarnos al mostrador (Desde donde se accede al segundo piso)  nos encontramos algo terrible: en lugar del chico guapo, ahora estaba atendiendo un compañero de trabajo de mi amigo.

Shit shit shit. Yo no tenía problema, pero él debía pensar una forma de salir con el orgullo intacto. Le ofrecí varias  opciones, pero en realidad ninguna resultaba fiable. Al final decidió que no había forma más que enfrentarlo, tendría que salir como un hombre.

Pero antes decidió regresar a calmarse un poco. Iluso de mí que lo creí. El tiempo corría, mi amiga me esperaba, y yo regresé a buscarlo... Para encontrarlo hablando con un chavo. Huí,  pues  no quería arruinarle el ligue, pero de  nuevo dije "bee, no tardará". Le envié un whats y me respondió que le diera  un momento. Fui  a buscarlo y, efectivamente, vi su cabecita encima de la cortina!  Al poco rato salió con el chavo, luego fue por mí, y ya salimos. 

La salida fue lo más hilarante. Pensé que seria un silencio incómodo, pero no! Le hizo plática a su compañero! Que si cómo va el negocio,que si debería poner más sucursales. Terminó con un "nos vemos el lunes!". Yo puse una hiper poker face, mientras sentía que me rompía por dentro.

De ahí corrí para ver a  mi amiga, a quien obvio le conté todo lo que había pasado; espero me haya creído que no hice nada.Y después me di cuenta de que eso fue estúpido, debí unirme a mi amigo y al chavo (de hecho, me dijo que el chavo lo sugirió, pero no me dijo por que yo tenía prisa!). Malos amigos.

La tocada estuvo chidilla, la música fue buena y en un punto se rompió un frasco con formol, lo que nos proporcionó horas de dolor y diversión a quienes estabamos estratégicamente colocados. Especialmente de dolor. 

Además había cerveza, y  no me puse hasta atrás, pero quedé bastante alegre. Lo suficiente para  que, al llegar y ver en mi cuenta de Manhut un guiño de un gordito pasivo, decidiera pasarle mi  whats. Llamemos Oz  al muchacho. 

Hablamos poco por whats y me resultó agradable. Luego el sábado él no tenía nada que hacer, yo no tenía nada que hacer, y le dije de  vernos.

Y fue genial.

Tanto que, por solo un momento, me olvidé de J.

3 comentarios:

D3 & EGOSELF dijo...

Yo quiero ir de mirona a un lugar así *_* De hecho a lo que si voy a ir un día es a un cine porno... cuando consiga quien me acompañe, que si voy sola no creo salir viva del lugar u_u

Y animo, ya pasara lo de J, muchos abrazos :)

Tigreton dijo...

Aw también recuerdo mi primera vez en las cabinas jaja

Unknown dijo...

D3: Cuando regrese a esos lugares vamos! Digo, no, esos sitios sórdidos no son para gente sana como nosotras. ¿Si se ponen muy jarcor? El de Mérida dicen que está equis. Ah! Y ni mirar se puede, todo está oscuro :(

Tigretón: Pues escribe sobre ella! Igual y tú sí hiciste cosas, no como yo, que solo me reí xD

 
template by suckmylolly.com