Junto con los muchos sentimientos que ya tenía me ocurrió una pequeña tragedia: mi laptop se echó a perder. Se ve que le entró un virus marca diablo; tanto que llevo más de una semana sin ella y no me lo resuelven. Claro, igual y es por que lo está viendo una amiga de mi mamá y no alguien a quien le vaya a pagar, pero... (Por eso en las recientes entradas no hay imágenes: no tengo los medios ni la paciencia para decorar usando esta netbook).
El día que se murió yo había estado hablando con Oz, a quien mencioné hace dos entradas. Hablabamos de que deberíamos salir y que pronto sería y, ya saben, las pendejadas que uno le dice a los de Mnahunt que no le interesan tanto.
Pero entonces llegué a mi casa, vi mi computadora muriendo, quería hablar con J pero no podía usar el skype (viéndolo en retrospectiva, debí usar ese momento para reespaldar mis cosas y no para intentar comunicarme con él; gracias). Entonces andaba en la sala, intentando que no muera la compu, intentando poner skype en la netbook, sin carga en el celular, muriéndome de calor... Le mandé varios whats a J y luego me regañó, ahhh; caos.
Y para esos momentos me llegó otro whats de otro chavo de MH. Yo tengo la regla de no iniciar conversaciones de setso, pero en ese momento estaba tan estresado que me salió, así, natural. No fue que le mandara fotos de mis cosas al chavo, no más que qué rol eres, que si te haría esto, que si dónde. Le conté de los cybers, y no pareció creer que nunca he hecho nada ahí, jaja.
Entonces me di cuenta de algo: estaba hablando con dos chavos, a uno prometiéndole una cita y a otro prometiéndole sexo. ¿Qué necesidad tenía de hacer eso? Digo, yo tanto quejándome de J y lo que me hacía, y ahí voy, de pendejo a prometerle cosas diferentes a gente diferente, a sabiendas de que al menos a uno lo iba a dejar mal.
P: ¿Por qué soy tan horrible persona?
R: Por bonita.
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Al final, solo uno de los dos prevaleció. Principalmente por que al día siguiente la mandé un whats al chavo del sexo, no contestó y me dijo luego "lo siento, ya estaba dormido." Se perdió el momentum, y no me interesaba recuperarlo, bye.
Pero ahí seguía Oz. Y era sábado; una amiga me había dejado mal para ir a ver una peli, así que no tenía nada que hacer. Él tampoco tenía nada que hacer, así que le dije que nos veamos. Yo andaba en casa de una tía, y me quitaría a tiempo para verlo, y él andaba en el trabajo, así que no había chance de pasar tres horas arreglándose ni nada.
Déjenme decirles algo: todas las primeras citas deberían ser así. Como ya andaba vestido, no hubo tiempo de preocuparme por qué me iba a poner, cómo me veía ni esas cosas. También sabía que él no podía ir demasiado fabuloso, así que andabamos iguales (ok, lo acepto: hice trampa y me cambié la camisa; pero como no tenía tiempo usé una-combinación-probada y ya).
También creo que ayudó que yo... No tenía muchas expectativas, seamos honestos. El chico se veía guapillo, pero no más. Era chaparrito y gordito, y no es que tenga yo algo contra ello (mis dos novios han sido igualitos), pero considerándo que había estado hablando con el guapísimo J, pues lo veía más como un "no tengo nada mejor que hacer, vamos a verlo."
Me llevé una linda sorpresa.
Resulta que es muy lindo. De entrada mide diez centímetros menos que yo, así que la diferencia es notoria. Además, yo soy delgado así que me veo largo, mientras que él es gordito, así que se ve más pequeño. Pero es un gordito lindo, o sea... parece un osito de peluche, o algo así. También tiene una cara muy bonita; su estructura ósea es interesante (cosas que aprendí viendo America's Next Top Model, jaja). No sé a cuál de sus padres le heredó esos pómulos pero debería agradecérselo mucho.
Por si fuera poco, ese día fue muy bien vestido.Traía una camisa de cuadros pequeños en blanca y negra muy bonita, y como no traía abotonada la parte superior podía ver una camiseta sport negra. No es que quiera sonar pervertido, pero me moría de ganas de desabotonarle toda la camisa! Jajaja.
Apaaaaarte (por si faltaba más) es muy atento y educado. Me abrió las puertas al entrar y salir, insistió en pagar mi té y me acompañó a mi parada de autobus.
Es una belleza de chico y, aunque soy muy rápido para augurar todo lo que probablemente salga mal, él es el nombre que faltaba para empezar a volverme loco. Y vaya que lo hacía! Verán, siempre he sido muy malo con los nombres, al grado que normalmente nombro a cinco de mis amigas antes de atinarle al nombre de a la que quiero referirme. Y bueno, eso empezaba a pasar con los hombres de mi vida.
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Días previos a mi cita salida con Oz, me enteré que a R le faltaban X dineros para inscribirse. Yo no soy una persona adinerada, pero con todo mi cariño le ofrecí el dinero por que, que no mame, como se iba a quedar sin estudiar un año por tan poco dinero? Él me dijo que sí, claro.
Llegó el sábado y le dije que qué hacíamos con el dinero. Me dijo que lo dejara. Yo le pregunté si ya lo había conseguido, y me dijo que no. Le pregunté que qué iba a hacer, me dijo que "esperar lo mejor."
Ni siquiera puedo explicarles cuánto me enojé.
Son... Muchas cosas. Principalmente, que mi teoría es que él no quería inscribirse por que como su maestra lo ayudó en el extraordinario, se sentía mal. Además ya había tenido muchos problemas en su casa por la posibilidad de no inscribirse, como para que ahora no lo hiciera por tonterías. No podía creer que alguien fuera tan terco.
Y además quedaba esa sensación. ¿Acaso soy tan horrible que no quiere ni aceptar dinero mío? ¿Dinero que necesita? ¿No se suponía que somos amigos?
Lo entiendo, yo me puse muy pesado, pero es que estoy acostumbrado a siempre tener que cuidar de él. Si pudiera hacer algo por que su vida fuera más fácil, lo haría. Tengo mis razones, que prefiero no comentar, pero digamos que él me orillo a esto.
El punto es que sentir que no lo convencería de aceptarlo me sacó de mis casillas. En serio, me estaba volviendo loco; por un lado, tenía a mi mejor amigo arriesgando su futuro por orgullo, necedad o qué se yo. Por otro, había conocido a alguien muy lindo a quien de verdad quería conocer, pero ahí también estaba J, que es muy guapo, muy genial y con quien me moría de ganas de hacer cochinadas.
Me sentía como un malabarista con demasiados objetos en el aire. Y aunque me moría de culpa, sabía que era momento de dejar caer uno para poder mantener a los otros.
Ya era hora de hacer a un lado a R.
3 comentarios:
Está genial como redactas. Impresionante Saline.
Te iba a comentar en la primera parte, pero esperé a la segunda jeje.
Un saludo!
Me ha tocado ser la necia que no acepta ayuda (sobre todo $$$), y pues no se la situación en la que R. esta, pero te recomiendo no te lo tomes personal (en el sentido de creer que eres una horrible persona y por eso R. no te quiere aceptar la ayuda), cuando uno trae broncas y se siente de la chingada, no sabe ni lo que hace, ni se fija a quien lastima y lo único que quieres es hacerte bolita y que nadie se te acerque, mi consejo, si aun estas dispuesto a ayudarlo, dile eso, que ya no le vas a insistir porque lo respetas, pero que cuenta contigo para cuando lo necesite, y si sientes que de plano te hace mucho daño, lo mejor es que te alejes un tiempo de el.
TodoDepende: Muchas gracias. Intento hacerlo lo más claro posible para ordenar tantas ideas que pasan por mi cabeza. Además, así cuando al fin me suicide sabrán exactamente qué me llevó a eso :) Saludos, espero que sigas leyendo!
D3: Sé que me puse muy pesado,pero es que lo que me molestó es que no me da una razón! Solo se pone "me voy a dar de baja, YOLO" y pues como amigo no puedo permitir que se atrase un año (más!) por un momento de mal humor. También me desagrada que se pone muy agresivo, digo, yo SIEMPRE cuido lo que le digo... Al final sí lo consiguió, no sé cómo, no me interesa,y pues intentaré seguirlo ayudando. Solo quisiera que se dejara.
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