domingo, 30 de marzo de 2014

Playa del Carmen - de noche

Al llegar al Blue Parrot nos dimos cuenta de que era muy muy caro: la barra libre costaba 400 pesos, y cualquier bebida suelta estaba alrededo de 100 pesos. Nosotros, como los pobres que somos, decidimos que la mejor idea era irnos a otro lado a ponernos chidos por menos dinero y luego volver ahí.

El lugar elegido fue Los Olvidados, el bar del que hablé la otra vez. Realmente el lugar había cambiado bastante; de ser algo muy "clandestino" de pronto ya estaba más nice. O sea, la estética Siglo de Oro mexicano seguía ahí, pero ya estaba más arreglado. Y, por lo mismo, estaba más caro. Y esta vez no dieron Totis con salsa valentina como botana! Ya fue. Aún así, el cubetazo de indios estaba a 100 pesos, así que ahí nos quedamos.

Dos cubetazos después regresamos al Blue Parrot, y Tropikal Forever ya había empezado. Fue una cosa bien interesante, no los conocía pero los recomiendo ampliamente. Están chidos para bailar y echar desmadre, y pues eso estaban haciendo las gentes ahí. Estuvieron tocando como hasta la 1:30 de la mañana.

Ahora, ¿alguien puede darme un curso de cómo ligar en un antro? Es que, en serio, si en la vida real no puedo ahí menos. Hay ruido, está oscuro. ¿Cómo se supone que establezca contacto? Esa fue mi gran pregunta toda la noche en la que no hice nada, nada de nada!

Pero bueno, yo tenía mi cita segura, ¿verdad? Pues toma, que no. Le mandé un mensaje al chavo este y jamás que lo viera siquiera; no iba a estar yo de rogona buscando con quién salir. Me quedé con mis amigos, pero si bien yo estaba en plan de fiesta hasta el amanecer, ellos a las 3 ya estaban planeando la salida, bien señores.

Entonces nos dimos cuenta: el amigo de H ya se había ido. Ups. No teníamos idea de dónde salían las vans hacia Cancún, así que fuimos al hostal a preguntar; ahí el chavo nos dijo que a esa hora ya no salían (más tarde el amigo dijo que mientras haya gente siguen saliendo, pero pues no puedo estar seguro). Estabamos en un problema, en cuanto a que H no tenía dónde quedarse... Realmente para mí eso no era nada, yo estaba más que dispuesto a regresarme al Parrot hasta las 5, pero, señores. Así que le lloramos al encargado hasta que permitió que H compartiera cama conmigo.

Como un favor mis amigos aceptaron seguirle un rato en Los Olvidados; de nuevo, un cubetazo. Eso me permitió ganar tiempo mientras veía si el chavo daba señales de vida: no las dio. Pero bueno, unas chelas nunca están de más, así que ahí anduvimos tu ru ru. Aquí lo único destacable fue cuando andaba yo en el baño y un tipo se metió diciendo "hazme un lado, flaquito, me urge!" El tipo no estaba guapo, pero igual, no me molestó nada.

Ya a las 4 me ganó el sueño y decidimos regresarnos ya al hostal. Jelly se fue para su lado y H y yo para el nuestro; mientras él se metió al baño yo me fijé que el único que estaba ahí era el chilango/chicano, que dormía sin camisa en el balcón. Mientras lo morboseaba salió H sin que me diera cuenta; él solo se río de mí. Supongo que se habrá dado cuenta de lo... Necesitado que andaba yo. En fin.

Por respeto a mi amigo dormí vestido, o sea, con camiseta y mi bermuda; moría de ganas de quedarme en bóxers pero pues no quería que pensara que me quería propasar con él o algo así. Ni modos, hubo que aguantar.

En algún momento de la madrugada me levanté y me fijé que la bragueta de H estaba baja; pensé en meterle mano pero igual me dije "no mames, es tu amigo, es hetero, no puedes andar haciendole eso!"; así que en lugar de solo fui al baño y me volví a acostar.

A todo esto, yo duermo bocabajo, y esta vez no se si accidentalmente me acosté sobre su mano o qué pasó, pero de pronto empecé a sentir cómo sus deditos me acariciaban un muslo. No le di importancia, pensado que sería uno de esos movimientos repetitivos que uno tiene al dormir; lo que sí hice fue pasar "a mi amiguito" hacia ese lado, como para poder molestarlo diciendo "pues yo ni hice nada, tú solito lo empezaste a jugar!"

Lo que no me esperaba fue que, shit you not, lo empezó a jugar. Yo entré en pánico "no mames, qué está pasando, no mames, se supone que es hetero, no mames!" mientras él empezó a tomarme la medida. Solo sentía sus deditos recorriendo de la base a la cabeza, pedazo a pedazo, pero siempre por encima de la bermuda. 

Yo me cambié de posición quedando bocarriba y H no perdió su tiempo: me metió la mano, atravesó la bermuda, atravesó el bóxer y ahora sí no eran sus deditos: todo lo traía en la mano que no dejaba de acariciar. Yo estaba al borde de un colapso, y con colapso me refiero a que en cualquier momento me iba a venir; entiendanme: un hombre supuestamente hetero me estaba acariciando en un cuarto lleno de extraños. Estaba muy muy exitado, así que me tuve que quitar porque en cualquier momento iba a ocurrir un accidente.

Cuando me volteé él agarró mi mano y la puso sobre su miembro; él no se había quitado, así que me di cuenta de que traía el bóxer mojadísimo! Empecé a acariciar también: no jugaba en mi liga (perdonen la modestia) pero no estaba nada mal de tamaño, aparte estaba bien caliente. ¿Mencioné que mi amigo es moreno? Cuando me asomé entre las sábanas para ver qué onda lo que vi me hizo agua la boca. Estaba ahí, yo bajo las sábanas, listo para mi ataque...

Entonces regresé a la realidad, dándome cuenta de que las argentinas estaban despiertas. No estaban mirandonos, pero pues igual, no quería que vieran mi cabecita subiendo y bajando debajo de las sábanas, así que solo empecé a masturbarlo. Aún así, no me sentía nada cómodo, digo... Se me hizo una falta de respeto hacia las chicas, así que le dije "Están despiertas las argentinas". "Jajaja, no mames wey". Pues sí, no mamé.

Cuando las argentinas por fin se fueron me dijo H "ya me tengo que ir, olvidé que tengo trabajo que hacer." Mmta. En fin, bajamos y lo acompañé a buscar las vans hacia Cancún. En el camino me dijo "ni pedo, wey, creo que soy bisexual wey, y eres el primer hombre que lo sabe, wey" Le dije que me había dado cuenta, pero que pensé que no ibamos a hablar del tema, a lo que él solo dijo "pues estuvo bien" y yo "hubiera estado mejor si no hubieran estado las argentinas!"

Lo dejé en su camión y yo jalé para el hotel. No estaba tan sexualmente frustrado como debía, o sea, no lo disfruté al 100%, pero esa noche la ibamos a pasar en su departamento en Cancún. Ahí estaría más privado, y estaba dispuesto a terminar lo que esta vez no habíamos terminado. Pero antes fui a alistarme, pues el plan era pasar el día en Tulum.

Ah, claro, y también me eché un taco de ojo viendo al canadiense moreno durmiendo a pierna suelta únicamente con sus bóxers. Dios bendiga a los turistas.

2 comentarios:

Alejandro Rivera dijo...

Una, te odio, bailaste y disfrutaste Tropikal Forever.

Dos, quien te de ese curso de ligue, que se pase conmigo, también lo necesito.

Tres, eres bien puta y te envidio.

Unknown dijo...

@Alejandro: Ojalá fuera yo puta, no estaría tan amargado.

 
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